¿Qué son las remesas de los emigrantes? En el lenguaje coloquial se entiende que las remesas son el dinero que los emigrantes envían a su país de origen, siempre que sea a cambio de nada tangible; es decir, como regalo. No obstante, en la contabilidad oficial de los países, no existe un único apunte contable que recoja este concepto, sino tres diferentes. Estos tres apuntes contables aparecen reflejados en la balanza de pagos, el documento contable en el que los países recogen sus transacciones con el exterior. De este modo, la respuesta técnica a la pregunta qué son las remesas de los emigrantes tiene una extensión algo más amplia que sigue.
Estos conceptos estadísticos están definidos por el Manual de Balanza de Pagos del Fondo Monetario Internacional, cuya edición vigente, la quinta, data de 1993. Se trata de un grueso tomo de 191 páginas con apretada letra en dos columnas que contiene las definiciones de todos los flujos económicos internacionales y de su contabilidad. El objetivo es que todos los países elaboren una contabilidad internacional homogénea y, por tanto, los resultados sean comparables.
Este manual desglosa lo que comúnmente se consideran remesas en tres conceptos contables diferentes. Define remesas de trabajadores (workers’ remittances) como las transferencias corrientes de los extranjeros residentes, entendiendo por ello que han permanecido o intentan permanecer por un período de por lo menos un año. Además, la definición añade otros detalles que convierten su verificación en un reto, entre ellos, que estas remesas suelen realizarse entre familiares. Este es el dato contable que se suele utilizar de remesas de emigrantes. Los fondos enviados por inmigrantes no residentes, es decir, los que llevan menos de un año en el país, vienen calculados en otro apartado llamado compensación de empleados (compensation of employees), que suma los ingresos que los no residentes han percibido de los residentes calculándolo en bruto. Es decir, incluyendo desde sueldos hasta contribuciones a la Seguridad Social. En este concepto entrarían los ingresos de categorías laborales muy disímiles como los de los trabajadores extranjeros empleados por Embajadas españolas en el exterior junto a los salarios temporeros agrícolas. Específicamente, este concepto integra los ingresos de lo que define como “trabajadores fronterizos”, los que trabajan en España pero tienen centros de interés económico en su propio país “who have centers of economic interest in their own economies.”. En la balanza de pagos la remuneración de empleados figura en el componente de Renta. Por último, en la balanza de Capital aparecen un último concepto, las transferencias de emigrantes (migrants’ transfers) que recogen, citando el manual asientos de contrapartida al flujo de bienes y a los cambios en rubros financieros que surgen por la migración de individuos de una economía a otra. Es decir, los bienes que el emigrante lleva de un país a otro cuando se traslada. Según el manual deben de se equivalentes a la riqueza neta de los emigrantes “The transfers to be recorded are thus equal to the net worth of the migrants.”
Para tener una idea del significado práctico de estos conceptos, adjuntamos el siguiente cuadro dónde se cuantifica cada uno para España en 2005 Hay que advertir que España hizo públicas cifras diferentes para el mismo año calculadas con una metodología diversa:
2005 Datos BP Concepto millones de euros Transferencias de emigrantes (pagos) 375* Compensación de empleados (pagos) 1.233** Remesas de emigrantes (pagos) 4.614*** Fuente: ***Balanza de pagos 2005, Banco de España, **Eurostat, *Patrocinio Tello, “LAS REMESAS DE EMIGRANTES EN LA BALANZA DE PAGOS DE ESPAÑA: CONSIDERACIONES CONCEPTUALES Y PRÁCTICAS” presentación en la conferencia Remesas y desarrollo en Iberoamérica, Madrid 24 Marzo 2006. DEPARTAMENTO DE BALANZA DE PAGOS, BANCO DE ESPAÑA
En la próxima edición del Manual de Balanza de Pagos del FMI, la sexta, que entrará en vigor en 2008 se reforma profundamente la contabilidad de estos flujos con nuevas definiciones estadísticas. Desaparecerán dos rúbricas, la de Remesas de trabajadores y la de Transferencias de emigrantes antes recogidas en la balanza de capital. La principal novedad será el concepto de transferencias personales (personal transfers), que abarcarán todas las transferencias corrientes en efectivo o en especie realizadas por los hogares de residentes a los hogares de no residentes, sin tener en cuenta las fuentes de los ingresos del emisor, ni la relación entre los hogares (sean o no parientes) ni el motivo de la remesa. Este concepto será un componente estándar de la balanza de pagos. Como información complementaria, aunque de obligado cumplimiento, se incluyen también las rúbricas de Remesas personales que suman transferencias personales y compensación de empleados neta (deducidos impuestos sobre la renta, contribuciones sociales y gastos personales) y Remesas totales, que suman lo anterior las transferencias corrientes a hogares e instituciones sin ánimo de lucro realizadas desde cualquier sector. Al lector que haya llegado hasta aquí intentando saber qué son las remesas de los emigrantes, quizá le interese profundizar sobre la cuestión hojeando el Manual de Balanza de Pagos del FMI en su 5ª edición (PDF). No obstante, ese lector puede pensar que consideramos las remesas como un flujo económico, que lo es, cuya consecuencia son millones de dólares, que los hay. Creemos, en cambio, que lo importante de las remesas no son los millones de dólares que se contabilizan en la Balanza de Pagos, que son muy importantes. Creemos que lo de verdad importante son los millones de personas que envían y reciben estos flujos, compuestos por miles de millones de transacciones de un tamaño medio inferior a Eu300. Nuestro interés está del lado de esas personas que no aparecen en la estadística, de cuyo valor se duda tan a menudo, millones de personas humildes a las que no conocemos. Gracias a las remesas sabemos que están ahí y que con su esfuerzo han creado el principal trasvase de recursos desde los países ricos a los pobres. Algo que no conviene olvidar cuando se habla de remesas.